Katmandú en Nepal
Hay que reconocer que Nepal no es de los destinos más clásicos cuando organizamos unas típicas vacaciones. Aunque desde luego nadie negará que se trata de un destino muy exótico y desconocido, y es aquí donde reside su principal atractivo. Entre todos los numerosos puntos de interés que podemos encontrar en el país nosotros nos adentraremos en Katmandú, la capital de Nepal y la ciudad más grande del país.

Sus principales atractivos turísticos son los templos y palacios budistas e hinduistas, la mayoría de ellos del siglo XVII. Estas privilegiadas construcciones de gran valor histórico y artístico reúnen a buena parte de los turistas más curiosos que desean conocer la cultura más típica y emblemática del país. Es una lástima que muchos de estos monumentos hayan sido dañados por los terremotos que han afectado al país, además de la polución. Sin embargo en Katmandú encontrarás un interesante atractivo natural que ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco: el valle de Katmandú.

Katmandú en Nepal
Esta joya de la naturaleza protagoniza algunos de los mejores ejemplos del arte y la arquitectura de Nepal. Además, alberga más de 130 monumentos importantes que son importantes lugares de peregrinación para los hindúes y los budistas. Conjuntos monumentales como la Plaza de Durbar en Patan con 19 edificios históricos que son una buena muestra de la arquitectura urbana típica del país, sin olvidar tampoco los sesenta grandes edificios históricos de los siglos XVII y XVIII, localizados en la Plaza de Durbar en Hamman Dhoka.

Estos son algunos de los muchos monumentos que encontrarás en el valle de Katmandú, un extraordinario rincón nepalí que es una visita muy recomendada y que sorprende incluso a los turistas más exigentes. Y para terminar nuestra visita, no te olvides de saborear los platos más típicos de la gastronomía de Nepal, donde la influencia de la cocina tibetana llega también a los distintos rincones del país.