Kastelorizo, isla griega
El Mar Mediterráneo esconde un paradisíaco rincón de ensueño conocido como Kastelorizo, una pequeña isla griega del archipiélago del Dodecaneso, que está bañada por las aguas del mar Egeo oriental. Un destino de vacaciones inolvidable donde podrás disfrutar de unos asombrosos paisajes que son un auténtico regalo de la naturaleza, y que te garantizan el descanso y la tranquilidad que tanto necesitas, para perderte durante unos días y olvidarte del estrés y del frenético ritmo de vida que llevamos.

Si estás pensando en acercarte a este encantador pueblo deberás coger un barco que sale de Rodas, y una vez allí tendrás el increíble privilegio de admirar la naturaleza más auténtica y el estilo de vida de sus habitantes, de este modo descubrirás que se trata de una región con un pasado algo trágico. El motivo de esto es que durante la Segunda Guerra Mundial fue bombardeada y más de la mitad de las casas del pueblo fueron destruidas, principalmente debido a su posición, que convertía a este territorio en un enclave estratégico muy fácilmente accesible.

Kastelorizo, isla griega
En la actualidad, Kastelorizo tiene varios rincones de gran interés turístico que atraen la curiosidad de buena parte de turistas procedentes de todos los rincones del planeta. Y uno de ellos está dedicado a los amantes de la naturaleza: la Gruta de Parasta. Situada en la parte sureste de la isla, ofrece al viajero un espectáculo de gran belleza gracias a sus asombrosas estalactitas y a la fascinante iluminación del lugar que crea un efecto casi mágico.

Y para terminar la visita no te olvides de probar cualquiera de los platos más tradicionales de la gastronomía griega, la ocasión perfecta para regalar a tu paladar algunos de los sabores y de los aromas más característicos de esta cocina tradicional.