Jardín Botánico Nacional en Bélgica
Hay un rincón de Bélgica que no te puedes perder si decides visitar este encantador y maravilloso país, y es el Jardín Botánico Nacional, que es además uno de los más grandes de Europa gracias a una amplia colección de plantas vivas y herbario. En la pequeña y coqueta población de Meise, al norte de Bruselas, encontrarás este paraíso de ensueño rodeado de la naturaleza más maravillosa que hará las delicias de los amantes de la flora más sorprendente y rara.

Con una extensión de 92 hectáreas, el Jardín Botánico puede presumir de una inmensa variedad de plantas, además de un buen número de laboratorios e invernaderos. En su interior podrás admirar la belleza de unas sorprendentes especies vegetales que habitan en grandes invernaderos adaptados a sus necesidades específicas, aunque otras en cambio las encontrarás al aire libre en espectaculares jardines que te dejarán con la boca abierta. En cada uno de estos jardines habitan diferentes plantas frutales, tropicales y medicinales, además de especies de la zona del Mediterráneo y de los bosques de América del norte, entre otras procedentes de inhóspitos rincones del planeta.

Jardín Botánico Nacional en Bélgica
Como te puedes imaginar las formas, los colores y los olores de cada una de estas singulares especies son de lo más llamativas y extravagantes, desde luego un auténtico espectáculo para los cinco sentidos que te sumergirá de lleno en otras épocas históricas, con plantas que sólo pensabas que podían existir en tu imaginación o en películas de ciencia ficción. Sin embargo, la cosa no termina aquí, ya que en el interior del Jardín Botánico también podrás contemplar los restos de un castillo del siglo XII que fue la residencia de la hermana del rey Leopoldo II y que sufrió importantes daños durante la segunda guerra mundial, por lo que en la actualidad tan sólo se conservan algunos edificios de acompañaban al castillo.

Jardín Botánico Nacional en Bélgica
Y los amantes de la literatura y la cultura en general, pueden acercarse a la biblioteca que alberga el complejo botánico, que dispone de más de 6.000 libros especializados en plantas y naturaleza. Como colofón final para terminar la visita, nada mejor que disfrutar de un aperitivo en la cafetería del recinto o bien adquirir un recuerdo de la visita.