el-hotel-mas-espectacular-de-suiza
Situado al pie de un espectacular peñón de 100 metros de altura, el hotel Äscher de Suiza es una verdadera joya del turismo rural. Con semejante ubicación, ¿quién puede preocuparse de los servicios de los que dispone el hotel?

En la región suiza de Alpsteingebiet, este hotel obsequia a los viajeros con unas vistas increíbles. Al abrigo de las montañas, el hotel Äscher es mucho más que un alojamiento: es una experiencia única e irrepetible. ¿Te vienes?

Al borde de un acantilado

el-hotel-mas-espectacular-de-suiza
Impresionantes montañas rocosas de 2.500 metros de altura describen un paisaje que corta la respiración. Profundos y empinados valles, frondosos árboles que tiñen de verde el paisaje, serpenteantes caminos y, como broche final, un hotel escondido en el peñón de Äscher que da nombre al alojamiento.

Cultura, gastronomía y aventura

El principal reclamo turístico de este hotel es su magnífica ubicación con vistas de lujo de la hermosa naturaleza suiza. No obstante, Äscher también nos ofrece otros atractivos: gastronomía tradicional de Suiza, excursiones por los alrededores, rutas de senderismo, paseo en teleférico, visita al lago Seealpsee, a las cuevas Wildkirchli, a museos y descubrimientos prehistóricos, entre otras muchas propuestas turísticas que nos acercan al corazón de este mágico país.

el-hotel-mas-espectacular-de-suiza
Los Alpes Suizos en todo su esplendor se presentan ante nosotros desde cualquiera de las encantadoras habitaciones que el hotel pone a nuestra disposición. Para tu información, no olvides que el alojamiento tiene capacidad para unas 40 personas y que su horario de apertura es de mayo a octubre.

Un hotel del siglo XIX

el-hotel-mas-espectacular-de-suiza
El hotel, que fue construido durante el siglo XIX, está situado al borde del acantilado Ebenalp, en la cumbre de los Alpes Appanzell, en la parte más septentrional. Una visita más que obligada si estamos planeando una escapada al corazón de Suiza. Gastronomía tradicional, historia, cultura y naturaleza. ¿Qué más se puede pedir?