“Francis Bacon: de Picasso a Velázquez” en el museo Guggenheim de Bilbao
Francis Bacon es el gran protagonista estos días en el museo Guggenheim de Bilbao con ‘Francis Bacon: de Picasso a Velázquez‘, una exposición que hasta el 8 de enero de 2017 exhibirá 50 pinturas del dublinés junto a obras de los autores que más lo influenciaron y con los que más se le relaciona: Picasso y Velázquez obviamente, pero también Goya, Miró, Juan Gris, Georges Braque, El Greco, José de Ribera, Zurbarán, Murillo, Zuloaga, Rodin e incluso Toulouse-Lautrec. Algunas de las obras, sobre todo las que inciden en las influencias francesas para el autor, proceden de la reciente exposición que ha dedicado el Fórum Grimaldi de Mónaco, clausurada el pasado mes de septiembre.

Tras muchos años de gestiones y paciente espera para conseguir reunir todos los cuadros mostrados en esta exposición, según ha revelado el director del Museo, Juan Ignacio Vidarte, en la presentación de la exposición, el Guggenheim ha logrado colgar en sus alas algunas de las obras esenciales de su carrera y otras muchas nunca vistas hasta ahora en España por pertenecer a colecciones particulares.

La exposición también exhibe el cuadro de Picasso Composición (figura femenina en la playa), de 1927, que despertó la vocación artística de Bacon al verlo en la galería de París donde contempló la primera muestra de trabajos del genial pintor español.

En la muestra se puede apreciar la evolución que tuvo la pintura de Bacon desde las tonalidades oscuras y casi monocromáticas, al estilo del cuadro completamente gris de Picasso Bañistas con el balón, que se puede ver en la sala que abre la exposición, hasta el colorido de sus obras de los años 70 en adelante.

La figura humana en sus distintas vertientes, desnudos y retratos, es el núcleo esencial de la obra de Bacon en la que el espectador podrá apreciar la visión descarnada, y a veces violenta, que del individuo tenía el artista británico.

En los desnudos predominan los personajes aislados en posturas cotidianas que el autor deforma retorciendo los cuerpos de una forma extrema, dándole una nueva perspectiva a este género artístico.

Visita obligada si te pasas por Bilbao hasta el 8 de enero de 2017.