El reloj astronómico más famoso del mundo
La capital de la República Checa, Praga, es una ciudad bohemia y mágica que desprende cultura y arte por cada una de sus callejuelas, avenidas y plazas. Un rincón de ensueño que debe ser visitado al menos una vez en la vida, porque quien descubre Praga por primera vez en su vida, casi siempre repite la experiencia. Por algo es una de las veinte ciudades más visitadas del mundo, sobre todo gracias a su espectacular casco histórico que desde 1992 está considerado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Son muchos los monumentos, museos, galerías, teatros, bares, restaurantes, parques y jardines, entre otros rincones turísticos que debes visitar al menos una vez en la vida. De hecho son tantos que la lista sería interminable, por eso te iré presentado algunos de los monumentos más importantes de la capital checa poco a poco, para que no te pierdas ningún detalle. De momento empezaremos por el Reloj Astronómico que presume de ser además el reloj medieval más famoso de todo el mundo.

El reloj astronómico más famoso del mundo
Con el permiso de los británicos y su famoso Big Ben, el reloj de Praga es una soberbia y majestuosa construcción que nada tiene que envidiar al reloj de Londres. Construido en 1490, la leyenda dice que para que el maestro relojero Hanus no fuera capaz de diseñar algo parecido, los concejales le dejaron ciego. Si quieres visitar este curioso reloj tendrás que acercarte hasta el Ayuntamiento de Praga para poder apreciarlo en todo su esplendor.

Y si observas con mucha atención podrás apreciar las cuatro pequeñas esculturas que tiene grabadas: un ángel, un filósofo, un astrónomo y un orador. Y por si todo esto fuera poco, el reloj ofrece uno de los espectáculos que más sorprenden a los turistas: el desfile de los doce apósteles cada vez que marca las horas. Así que ten paciencia y espera a que tenga lugar este curioso show porque es merece la pena presenciarlo, y además puede que no vuelvas a tener la ocasión.