El Palacio de Versalles
Versalles tiene un encanto mágico y muy especial, por algo fue capital del reino de Francia, aunque en la actualidad es un rico barrio de París. Uno de sus monumentos más famosos es el Palacio de Versalles, una soberbia construcción ordenada por el rey Luis XIV que sirvió como residencia real en siglos pasados.

Su espectacular jardín conseguirá sorprender incluso a los más exigentes. De estilo clasicista, alberga numerosas esculturas y fuentes que pretenden ensalzar a la monarquía. En general se aprecia un jardín muy ordenado que se vuelve cada vez más salvaje conforme nos alejamos del majestuoso castillo.

El Palacio de Versalles
Además de este espectacular parque, el esplendoroso recinto tiene otros dos castillos más, es decir tres en total: Versalles, que es el principal, el Gran Trianón y el Pequeño Trianón, estos dos últimos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Numerosos edificios más situados en una pequeña villa, además de las caballerizas de la reina, el huerto del rey, y otros espacios más contemplan la visita a este magnífico lugar. Los museos son otro de sus principales atractivos.

En total, estos museos comprenden 18.000 metros cuadrados y reciben la categoría del museo más grande de toda la historia mundial. Para descubrirlos tendrás que acercarte a las alas del castillo principal, donde encontrarás una completa colección de cuadros organizados por series históricas.

El Palacio de Versalles
Con un espacio tan soberbio y grande, el mantenimiento es bastante caro, aunque gracias a los miles de turistas que se acercan a contemplar este espectáculo visual, los donativos y una subvención del Estado conservan el lugar en perfecto estado.

Como ves el Palacio de Versalles es una visita obligada si te acercas a la hermosa capital. Un lugar digno de ser visto al menos una vez en la vida y que consigue trasladar a los turistas a aquella lejana época y vivir una experiencia única e irrepetible que te acercará a la historia de Francia.