El monumento más famoso de Praga
Si quieres hacer un pequeño viaje en el tiempo hasta la época medieval, lo mejor es acercarse a la inolvidable y encantadora capital de la República Checa, Praga. Una ciudad con un encanto tan mágico como inolvidable que enamora a simple vista, lo que explica que esté considerada por muchos como una de las ciudades más bellas del mundo.

Si quieres descubrir con tus propios ojos si es cierto lo que muchos turistas cuentan, tendrás que desplazarte hasta Praga, donde te esperan algunos de los monumentos más espectaculares y asombrosos que te puedas imaginar, y uno de los más famosos y emblemáticos es el Puente de Carlos.

El monumento más famoso de Praga
Situado en la parte más turística de la capital checa, es decir en Staré Město, que pertenece a la zona más antigua de Praga, donde cada una de sus callejuelas y rincones desprende ese aire medieval tan característico e inconfundible de la ciudad. El Puente de Carlos es una de las visitas favoritas de los viajeros que invita a disfrutar de un agradable paseo a lo largo de sus 500 metros de largo.

Aunque en el pasado el puente era transitado por carruajes, en la actualidad en de uso peatonal, así que podrás cruzarlo con absoluta confianza y asombrarte con las 30 estatuas que están distribuidas a ambos lados del puente, y que fueron construidas a principios del siglo XVIII.

El monumento más famoso de Praga
Y como broche final para una visita de lujo, no puedes olvidarte de seguir la tradición y pedir un deseo colocando la mano izquierda en la estatua de Jan Nepomucký, un santo que murió ahogado tras ser arrojado desde el puente. El maravilloso y fascinante encanto de toda la ciudad reunido en un solo monumento, de incomparable belleza arquitectónica, historia y leyenda que hará las delicias incluso de los viajeros más exigentes y experimentados.