El misterio subterráneo de Edimburgo

La ciudad de Edimburgo, capital de Escocia, no necesita mucho más de lo que tiene para convertirse en el destino turístico de primer orden que actualmente es. Su magnífico Castillo, su entorno natural, sus calles medievales y el Festival de Agosto que se celebra todos los años en la ciudad, son atractivos más que suficientes para visitar esta preciosa ciudad.
Pero si os digo que hay algo bajo sus calles que realmente merece la pena descubrir, y que se ha convertido en la principal atracción turística de Edimburgo, ¿sabríais decirme de qué estoy hablando?
Vamos a desvelar el misterio: me refiero a Gilmerton Cove, un entramado de cámaras y pasadizos que se encuentran bajo el barrio de Gilmerton, en la zona sur de Edimburgo. Este lugar se ha convertido en la principal atracción turística de la ciudad escocesa, desbancando al Castillo y al Zoo. Es posible recorrer los tenebrosos pasajes en una visita guiada, digna de la película de terror más clásica que se precie.

Los pasadizos de Gilmerton Cove tienen una antigüedad de más de trescientos años, y a día de hoy siguen siendo un misterio para arqueólogos e historiadores. Se especula que podría tratarse de catacumbas para refugio de grupos religiosos en tiempos de persecuciones; tal vez una tumba, un lugar de reuniones para miembros de la Logia Masónica o incluso el lugar de recogimiento de los Caballeros Templarios… A día de hoy, lo único que se sabe que a principios del siglo XVIII las cuevas fueron ocupadas por un herrero local llamado George Paterson.
La ruta guiada dura una hora y se realiza en Gimerton Cove (16 Drum Street, Gilmerton, Edimburgo). Es imprescindible reservar. Los pasadizos se pueden visitar todos los días de la semana, de diez de la mañana a cuatro de la tarde. Puedes encontrar más información en la página web de Gilmerton Cove.





