El Cristo Redentor de Brasil
Uno de los signos más característicos de Río de Janeiro es el famoso Cristo Redentor, protagonista de numerosas películas dada la grandiosidad de esta figura que corona la espléndida ciudad brasileña. La figura de 38 metros de alto y 1.245 toneladas de peso, simboliza el amor y la fraternidad. Su gesto con los brazos abiertos es un detalle muy importante que sugiere una fuerte protección.

Situado en el cerro de Corcovado, ofrece unas increíbles vistas de toda la ciudad de Río de Janeiro. Desde su inauguración en 1931, el lugar ha recibido la visita de cientos de turistas que desean contemplar esta fabulosa construcción, un auténtico orgullo para todos los brasileños.

El Cristo Redentor de Brasil
Si estás planeando una visita a la zona, debes tener en cuenta que puedes acceder por carretera o bien en un tren electrificado inaugurado en 1889. La subida es más fácil de lo que imaginas y con la que además disfrutarás de una hermosa panorámica de la ciudad, de sus paisajes y playas, que no tiene precio. Una belleza que no logra captar ninguna cámara fotográfica.

La idea de construir un monumento religioso de estas características surgió por primera vez en 1859, pero no fue hasta 1922 cuando se colocó la primera piedra. Entre otros artistas ha contado con la colaboración del ingeniero Heitor da Silva Costa, el artista plástico Carlos Oswald y el escultor francés Paul Landwoski.

La magnitud de esta obra y su espectacularidad es tal, que ha sido una de las ganadoras de las Siete Maravillas del Mundo moderno. El lugar es además un santuario donde se pueden celebrar bodas, bautizos o cualquier otra ceremonia católica.

Un símbolo de grandeza y una de las construcciones más impresionantes de todo el Planeta, además de un ejemplo más de la fusión entre arte y arquitectura, cuyo espectacular resultado es una obra de gran belleza, símbolo y orgullo de un país y de una religión.