
Escaparse el viernes por la tarde y regresar a casa el domingo por la noche, tras haber disfrutado de un fin de semana de desconexión total en un lugar alejado de nuestro entorno habitual, es una de las mejores formas de cargar las pilas y romper un poco con la aburrida rutina. Para ello, nada mejor que planificar una escapada exprés a algún destino apetecible; y si se encuentra fuera de nuestras fronteras, mucho mejor.
Habrá quien piense que no merece la pena hacer tantos kilómetros para tan poco tiempo, pero en realidad sí que vale la pena. Si sabemos escoger los destinos, podremos llegar a ellos en menos tiempo del que tardamos en conducir hasta la casa del pueblo…















