
Los viajeros que buscan sentir el pálpito de la vida de las ciudades, fundirse con las personas que en ellas residen y notar cómo fluye la corriente de la cotidianeidad, suelen acudir a visitar los mercados. Además del ambiente que en ellos bulle, también son lugares plenos de olores, sabores y colores que hablan sobre las tradiciones, la gastronomía y el nivel de vida de las poblaciones y sus gentes.
El Mercado do Bolhao, situado en la ciudad portuguesa de Oporto, es sin duda uno de los más impresionantes de Europa. Traspasar sus puertas es como entrar en otro mundo, retrotraernos a tiempos pasados y recuperar un ambiente que parecía perdido entre las grandes superficies esterilizadas de acero y cristal a las que estamos acostumbrados…




























































