
Uno de los monumentos de Roma que más me sorprendieron durante mi estancia en la capital italiana fue la Bocca della Verità (Boca de la Verdad), también conocida como la alcantarilla más famosa de todo el mundo.
Situada sobre la pared de la Iglesia de Santa María in Cosmedin, la escultura muestra un rostro humano con barba y con los ojos, la nariz y la boca perforados y huecos. Se trata de una representación un tanto desconcertante y muy peculiar, aunque de gran valor histórico, puesto que data alrededor del siglo I.




























































