
Sobre estas líneas podéis ver una imagen que realmente pone los pelos de punta. El nombre de este lugar es la Piscina del Diablo (o el Agujero del Diablo, dependiendo de quien te lo cuente), y consiste en una piscina natural que se encuentra en el mismo borde de una de las cataratas más grandes, altas y espectaculares del mundo.
Aunque parezca que nadar en esta piscina puede ser lo último que hagamos en la vida, en realidad no es así. Quienes se han bañado en ella confirman que puede hacerse con total relajación y sin peligro ninguno, ya que las aguas se remansan formando un tranquilo estanque… Justo al borde del abismo.






