Cagliari en un fin de semana
Cagliari, capital de la isla de Cerdeña, conocida también como el “Caribe mediterráneo” por sus increíbles playas de aguas transparentes, se encuentra en el sur de región y es la ciudad más populosa de ésta. Sin embargo, en ella viven poco más de 300.000 personas, por lo que en realidad es una capital pequeña y cómoda de recorrer. Una de las grandes ventajas con que cuenta esta preciosa ciudad es que en su aeropuerto operan líneas low-cost, que hacen que podamos ir a pasar un fin de semana por menos dinero del que nos costaría llenar de gasolina el depósito del coche.

Alejada de la famosa Costa Esmeralda del norte de la isla, la ciudad de Cagliari es cosmopolita y tradicional a la vez, llena de vida y de historia, y con un casco antiguo que es un placer recorrer.

El barrio de Marina se encuentra justo frente al puerto y es peatonal. Está plagado de pequeñas trattorias y restaurantes donde degustar la mejor pasta, y frente a sus antiguas casas los veleros descansan en las aguas, tan limpias y transparentes como las del resto de la isla. Marina es un buen lugar para empezar un recorrido por Cagliari; en este barrio encontraremos lugares tan increíbles como el Área Arqueológica que se encuentra bajo la Iglesia de Santa Eulalia. Una excavación subterránea que alberga toda una ciudad romana, magníficamente conservada.

Subiendo las empinadas calles de la ciudad llegamos al Bastión de Saint Remy, edificado en el siglo XIX y cuyas vistas son sin duda las mejores de Cagliari. Más arriba se encuentra el barrio de Castello, donde nos esperan la Catedral de Santa María, el Anfiteatro Romano, el Jardín Botánico y las dos Torres Defensivas, construcciones gemelas muy hermosas a las cuales se puede subir. Y una recomendación: quienes visiten Cagliari no deberían dejar de acercarse al Parque de Molentargius (es posible llegar simplemente cogiendo el autobús turístico que recorre la ciudad y alrededores), una enorme extensión de agua dulce donde es posible contemplar a sa genti arrubia (la gente roja)… O dicho de otro modo, a los elegantes flamencos que se han convertido en todo un símbolo de la ciudad.